Atlético Nacional de Medellín consiguió en 1989 lo que hasta el momento ningún equipo colombiano había podido lograr: levantar la Copa Libertadores. Con un equipo plagado de excelentes jugadores, entre los cuales sobresalia el espectacular René Higuita, y dirigidos por el "Pacho" Maturana, derrotaron en la final 5-4 por penales al Olimpia de Paraguay, equipo que se consagraria campeon al año siguiente.







